Europa 02 – Los castillos del Rin y Colonia

Köln - Colonia

Tras abandonar la ciudad de las salchichas (perdónenme esta broma tan desavenida) continuamos nuestra tourné por tierras teutonas con un crucero, un tanto descafeinado, por la ribera del Rin, en lo que se supone que iba a ser una visita panorámica donde ver castillos medievales. Los castillos estaban ahí; el medievalismo… psé. No acompañó la climatología para conseguir hacer buenas fotos, ya que pese al tiempo despejado, reinaba una bruma matutina de lo más molesta; así que tampoco voy a incluir demasiadas tomas de estas construcciones tan, a priori, atrayentes para los estudiosos de la historia, ya que, a parte de ser bastante irregulares en cuanto a calidad, eran bastante similares en cuanto a contenido. Para los más curiosos, baste con constatar que desde luego, esos castillos han perdido el espíritu defensivo con el que fueron erigidos para dar cabida a hoteles, restaurantes y otros negocios de servicios. Lo que son las cosas, antes existían para disuadir al enemigo de la entrada, y hoy en día se emplean para todo lo contrario; c’est la vié.

En Colonia o (Köln, que escrito impacta bastante más) las cosas cambiaron un poco. Aunque la ciudad fue hecha trizas por los bombardeos de nuestros amigos americanos durante la Segunda Guerra Mundial, se levantó de nuevo y hoy goza de una salud turística de lo más molesta si lo que pretendes es conseguir una foto del único edificio realmente impresionante que tiene: la catedral, que ya sea porque es negra como el tizón, porque en su interior se encuentra el arca de los Reyes Magos (con oro incienso y la otra cosa) o porque su historia está rodeada de mística y satanismo, consigue transmitir, a los inquietos de la fe entre los que me considero, una sensación de estupor y grandiosidad dignas de otras monstruosidades arquitectónicas del tipo de las pirámides de Gizeh o las ruinas mayas de Chichén Itzá. Ahí es nada.

Alemania El Rin El Rin El Rin Köln - Colonia Köln - Colonia Köln - Colonia Köln - Colonia Köln - ColoniaKöln - ColoniaKöln - Colonia Köln - Colonia Köln - Colonia Köln - Colonia La campana del demonio Más alto no se podía El puente

No se sabe quién la construyó porque el mismo Satanás maldijo al arquitecto cuando intentó engañarle. Además, las campanas, fundidas en honor al demonio, ya que no había Cristo (valga la redundancia) que las forjara, sólo se tañen en ocasiones de alerta ya que el sonido que producen (dicen) es realmente estremecedor.

Armados de valor y coraje, hicimos el gratificante esfuerzo para nuestros gemelos de subirnos los más de 700 escalones que conducen hasta lo más alto de una de las torres desde donde se obtiene una espléndida visión de la ciudad pero unas fotos realmente mediocres gracias al entramado de rejas que impiden que la gente salte al vacío o se cuelguen para llenar de pintadas y garabatos (en nombre del demonio, eso sí) a las pobres gárgolas que decoran la estructura. Desde la única foto que he colgado hecha desde la torre, se divisa el puente de Colonia (ya, ya, muy original no es el nombre) la otra insignia de la ciudad junto a la catedral y que en algunas fotos de mediados de los años cuarenta aparece como un amasijo retorcido de hierros y madera. Hoy, luce mejor que nunca; ¿habrá tenido algo que ver el demonio?

Próxima parada: Amsterdam.


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